La
Universidad de Verano se trasladó por la tarde a Gran Tarajal con una mesa de debate centrada
en las narrativas que alimentan los prejuicios y los discursos
de odio
¿Por qué creemos
los bulos? ¿Qué papel juegan la inteligencia artificial, las plataformas
digitales o nuestras propias emociones en la propagación de la desinformación?
¿Y cómo, bien utilizadas, pueden ser armas para combatirla? Estas fueron
algunas de las cuestiones que centraron la cuarta jornada de la IV Universidad
de Verano de Fuerteventura, que reunió
en su penúltimo día a filósofos, periodistas y especialistas en verificación
para profundizar en las causas que favorecen la difusión de contenidos falsos y
en las herramientas necesarias para construir una ciudadanía más crítica y
mejor informada.
La mañana del jueves comenzó con
un diálogo entre el filósofo y escritor José Antonio Marina y el divulgador David Pastor Vico bajo el sugerente título ¿Cómo prevenir la estupidez humana?. Ambos ofrecieron una
reflexión sobre algunos de los comportamientos que hacen más vulnerable a la sociedad frente a la manipulación y la desinformación, abordando cuestiones
como el debilitamiento de los vínculos sociales, la pérdida de espacios de participación o la
necesidad de fortalecer el pensamiento crítico como herramienta frente a la simplificación y la polarización.
Durante el encuentro, Vico
recordó que en la antigua Grecia el término idiota hacía
referencia a quien permanecía al margen de la vida pública y de los asuntos
comunes, una idea que sirvió
para reflexionar sobre las paradojas de una sociedad hiperconectada en la que,
pese a disponer de más canales de comunicación que nunca, las relaciones personales y el compromiso con la
comunidad parecen debilitarse.
La jornada
continuó con la intervención de Joaquín Ortega, director de Contenidos de
Newtral, quien presentó la conferencia «Tecnología
contra los bulos: la IA aplicada a la verificación». Ortega mostró
cómo las herramientas basadas en inteligencia artificial tienen el potencial para convertirse también en
aliadas del periodismo para detectar campañas
de desinformación, verificar contenidos y reforzar los procesos de
comprobación de datos en un entorno
informativo cada vez más complejo.
A
continuación, el periodista y escritor Marc Amorós abordó en «Mundo Fake. La desinformación como nueva
normalidad» la normalización de los bulos dentro del consumo
cotidiano de información. A partir de ejemplos y experiencias recogidas durante
su trayectoria profesional, analizó cómo las noticias falsas han dejado de ser
un fenómeno puntual para integrarse en el ecosistema informativo actual, condicionando la percepción de la realidad y la conversación pública.
La sesión
matinal concluyó con la conferencia «Periodismo contra
viento y marea:
El arte de informar en 2026 (y no volverse loco)»,
impartida por Guillermo Rodríguez, director de Informativos y Contenidos
Digitales de la Cadena SER. Su intervención puso el foco en los retos que afrontan las redacciones en
un contexto marcado por la velocidad informativa, la presión de las redes
sociales, la irrupción de nuevas tecnologías y la necesidad de seguir
ofreciendo información rigurosa en un escenario cada vez más cambiante.
La
programación de la tarde trasladó la Universidad de Verano hasta Gran Tarajal,
con el objetivo de descentralizar el proyecto formativo y acercarlo a nuevos
espacios. Allí se celebró la mesa de debate «Desmontando
bulos, cambiando la narrativa». El encuentro reunió a la periodista
y escritora Nayra Bajo de Vera; la redactora jefa de Género de eldiario.es, Ana
Requena Aguilar; la periodista e investigadora Marta G. Franco; y el periodista
y activista antirracista Moha Gerehou.
Desde
perspectivas complementarias, los participantes reflexionaron sobre cómo
determinados discursos y narrativas contribuyen a alimentar prejuicios,
estereotipos y procesos de desinformación que afectan a colectivos vulnerables
y a distintos debates sociales. La conversación puso de manifiesto la importancia de promover una comunicación
más responsable, inclusiva y comprometida con el rigor informativo como herramienta para combatir la desinformación y fortalecer la convivencia
democrática.
La IV
Universidad de Verano de Fuerteventura afronta este viernes su última jornada,
poniendo el broche final a una edición que ha convertido a la Isla en un
espacio de encuentro para el análisis, la divulgación y el pensamiento crítico
en torno a los grandes desafíos de la comunicación y la información en la
sociedad contemporánea.








